La deshidratación es la pérdida excesiva de agua y sales minerales de nuestro organismo. Y, para prevenirla, lo primero que hay que hacer es beber suficiente agua al día.

La deshidratación en bebés suele estar causada por los vómitos y la diarrea.También podría darse cuando un pequeño no quiere beber porque le duele la garganta, tiene fiebre alta, por los biberones preparados con más polvo del debido y por las temperaturas elevadas. 

En ese sentido y si quieres darle agua de calidad a los reyes de la casa y a toda la familia, podría interesarte descubrir los filtros para grifo Tuawa.

beber agua del grifo

¿Cuáles son los síntomas de la deshidratación en bebés?

Los principales signos y síntomas de la deshidratación en bebés son los siguientes:

  • Boca pegajosa o seca.
  • Escasez o ausencia de lágrimas al llorar. Si el bebé llora no produce lágrimas debido a la falta de líquido en el organismo.
  • Decaimiento, mal humor e irritabilidad, así como mareos o somnolencia. Así que el bebé deshidratado puede mostrarse aletargado y sin ganas de moverse, con sueño o con llanto fácil y continuo.
  • Deposiciones duras y secas también son un signo de falta de agua en el cuerpo del pequeño.
  • Escasa orina. En estos casos los bebés suelen mojar los pañales menos que de costumbre. También que la orina sea con un color amarillento más fuerte que el habitual. 
  • Fontanela de la parte superior de la cabeza y ojos más hundidos de lo normal.  

¿Cómo prevenir y combatir la deshidratación en bebés?

vómitos y diarrea en bebés

Para prevenir la deshidratación en bebés aunque el calor apriete en los meses de verano, hay que ofrecerle agua a menudo si tiene más de seis meses. Si aún no alcanza esa edad, es importante darle leche materna a demanda, o bien, leche de fórmula. Y en caso de haber empezado con la alimentación complementaria, además de agua o leche, podemos ofrecerle fruta.

Los bebés pueden seguir llevando su dieta usual a no ser que su médico recomiende cambios. Especialmente si tienen diarrea o han vomitado, podrían no querer comer al principio, pero no pasa nada si no ingieren alimentos sólidos siempre que sigan bebiendo.

A pesar de la diarrea y/o los vómitos un bebé no tiene porque deshidratarse. Eso sí, para evitarlo podría ser recomendable ofrecerle al pequeño una solución rehidratante. 

Estas soluciones contienen la cantidad adecuada de agua, azúcar y sal para ayudar a combatir la deshidratación en bebés. Se pueden comprar en la farmacia sin necesidad de receta médica.

Si el bebé tiene diarrea está solución rehidratante le ayudará a reponer el líquido y las sales minerales perdidos.

En caso de vómitos, para evitar que el pequeño no acepte la solución y vomite de nuevo, es recomendable darle la solución rehidratante en pequeñas cantidades, por ejemplo empezando con una cucharadita cada pocos minutos e ir aumentando la cantidad progresivamente a medida que el bebé tolere este líquido.

Es más aconsejable dar entre tomas la solución rehidratante a los niños que se alimentan de leche materna. Por el contrario, para los bebés que toman biberón, es más conveniente darle suero antes de tomar el biberón. 

El tratamiento de la deshidratación en bebés depende de su gravedad. Los pequeños con una deshidratación leve pueden tomar más líquidos en casa y seguir estas recomendaciones. Sin embargo, los niños con una deshidratación más grave podrían necesitar asistencia médica pediátrica. 

Si te ha resultado útil este post sobre la deshidratación infantil y eres consciente de la importancia de beber agua para disfrutar de una vida más saludable, no pierdas de vista nuestro blog. En él encontrarás información, reflexiones y consejos para mantenerte hidratado de la forma más sana, económica y sostenible posible.

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