Hace poco  descubrimos la noticia del hallazgo de agua en la superficie de la Luna. La relevancia de esta información tiene que ver con la vinculación que tiene este elemento con la existencia de vida, ya que es un elemento fundamental en el funcionamiento de los organismos vivos que conocemos.

Como fuente de vida, el agua debería ocupar un lugar principal entre nuestras preocupaciones, sin embargo, no siempre sabemos valorar su importancia. Queremos reunir una lista de curiosidades y datos de interés sobre el agua que nos hagan comprender su papel vital en nuestra existencia y en la del mundo en que vivimos.

El agua en nuestro planeta

Cuando hablamos de planeta azul, no vamos desencaminados: de la superficie del planeta, el 70% es agua. De esa agua  presente sobre la corteza de la Tierra, tan solo el 3% es agua dulce, el resto es agua salada. Del agua dulce, a su vez, casi un 70% se encuentra en estado sólido debido al fenómeno de la congelación. Esto se produce en general cuando el agua alcanza una temperatura por debajo de los 0º centígrados.

Imagen: The economist

El estado gaseoso lo alcanza tras pasar el punto de ebullición que fijamos a partir de los 100º centígrados. De cualquier modo, estos parámetros pueden variar en función de otras variables como la composición del agua, la altitud, etc. El agua evaporada en la atmósfera se concentra hasta formar nubes y precipitar, y el agua helada flota sobre la líquida ya que pesa menos.

Y esta agua que encontramos en la corteza planetaria es esencial para que se produzcan ciertas reacciones y procesos que resultan indispensables para la existencia y el desarrollo de la vida. Por eso mantener el agua en buenas condiciones y evitar su desperdicio es crucial para la supervivencia de todas las especies.

El agua en nuestro cuerpo

Como hemos comentado, el agua es necesaria para la vida. Nuestra especie, el homo sapiens, está constituida por agua en torno a un 50 ó 60%. Tenemos sed cuando esta proporción disminuye, como reacción que nos protege de la deshidratación y la muerte.

El consumo de agua que realizamos en gran medida es a través de los alimentos que ingerimos. Los vegetales son los comestibles más ricos en agua, por lo que su ingesta en épocas de calor o mientras se está realizando ejercicio físico está muy recomendada. 

Desgraciadamente, la mala calidad del agua ha sido responsable históricamente de enfermedades graves, como el cólera o la fiebre tifoidea. Por eso apostar por infraestructuras de saneamiento es una obligación para las administraciones públicas, así como añadir cloro en el agua distribuida (Francisco Grande Covián dijo en una ocasión: “Nada más natural, ecológico y biológico que la bacteria del cólera, y nada más artificial, sintético y químico que el cloro. Pero gracias al agua clorada no morimos de cólera” ).

También consumimos grandes cantidades de agua embotellada, pero supone un problema medioambiental por la difícil gestión de los envases. El agua del grifo en nuestras ciudades es sana y aporta al cuerpo humano minerales y oligoelementos necesarios para tener una buena salud. 

Otras aguas tienen propiedades muy especiales y son capaces de incidir y mejorar algunos problemas de salud determinada. Las aguas medicinales son aquellas que contienen mayor concentración de algún mineral que las hace idóneas para el tratamiento de alguna afección. 
Aunque a veces, simplemente con una temperatura y presión adecuadas puede producirnos bienestar, como en el caso de las aguas termales.

Últimos descubrimientos relacionados con el agua

Como comentábamos, la Luna ha sido el último lugar en el que la ciencia ha podido constatar la existencia de agua. Hace tan solo unos años se confirmó su presencia en Marte, el planeta en el que las agencias espaciales están fijando su próxima meta. Se trataba del resultado del trabajo de la sonda europea Mars Express en 2004 y posteriormente de la NASA en 2008 a través de su vehículo explorador Phoenix.

Sin embargo, las diferencias atmosféricas hacen que no se encuentre en ninguno de estos cuerpos celestes tan accesible como en la tierra. Se sabe que hay cierta presencia como vapor en la atmósfera, aunque reducida, y que se la podría encontrar con los medios adecuados en forma de hielo. 

Por más que la molécula de H2O sea una vieja conocida para nuestros científicos, se le siguen buscando aplicaciones nuevas. Uno de los descubrimientos más importantes de los últimos años es el del agua elástica. Se trata de una sustancia que podría ayudarnos a disminuir el consumo de plástico y mejorar la situación de nuestro medio ambiente. Se trata de un material ecológico, realizado a partir de arcilla y agua.

El agua y el arte

Dada la relevancia que tiene, ya que sin ella la vida no es posible, los artistas con frecuencia la han utilizado como fuente de inspiración. Pintores como Turner, Sorolla o Monet han recreado con maestría su textura y brillo únicos e incluso han tratado de reflejar su movimiento en un cuadro. 

Pero sin duda han sido los poetas los encargados de plasmar nuestra relación con el agua con mayor éxito, dejándonos poemas de gran belleza como “¿Agua, dónde vas?” de Federico García Lorca o “En abril, las aguas mil” de Antonio Machado. La simbología del agua en la literatura ha estado frecuentemente relacionada con la fecundidad o el propio transcurrir de la vida, y es que como dijo Jorge Manrique, “nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar”.
En Tuawa también nos sentimos inspirados por el agua. En nuestro blog encontrarás consejos útiles con los que adoptar soluciones a los problemas medioambientales y también mucha información sobre nuestras ideas para mejorar el sabor del agua del grifo.

Fuentes:

https://www.muyinteresante.es/naturaleza/articulo/diez-curiosidades-sobre-el-agua

https://www.ambientum.com/ambientum/agua/curiosidades-del-agua.asp

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