La Inmensidad de los océanos, las inesperadas tormentas y los cambiantes caudales de los ríos nos pueden hacer pensar que no es posible saber cuánta agua potable hay en la Tierra. Sin embargo, la ciencia ha logrado que podamos calcular esa información vital para la vigilancia y cuidado de este recurso tan importante para nuestras vidas y la del planeta en el que vivimos.

Empecemos hablando de la cantidad de agua (en sus diversas formas y calidades) en el mundo: se ha podido inferir que en nuestro planeta y en todas la formas posibles sumadas existen algo más de 1.300 millones de kilómetros cúbicos de agua (por traducirlo a una unidad de medida más familiar, esto serían algo más de 1.300.000.000.000.000.000.000  litros de agua en el mundo). 
La cifra es difícil de asumir por su enormidad, por eso queremos desagregar los distintos tipos de agua haciendo especial hincapié en el porcentaje de agua potable en el mundo, nuestro recurso más valioso.

Cómo se distribuye el agua en nuestro planeta

Por más que llamemos a nuestro planeta el “planeta Azul”, lo cierto es que cuando hablamos del porcentaje tan importante que el agua representa nos estamos refiriendo tan solo a la superficie del mismo. Esta sí, está recubierta en un 70% por el líquido elemento.

De ese 70% de nuestra superficie, el agua salada representa la nada desdeñable proporción del 97,5%. Es decir: casi toda el agua que existe en nuestro mundo corresponde a océanos y a mares. Y aunque es responsable de ciclos climatológicos y fenómenos atmosféricos imprescindibles para nuestra supervivencia, no la podemos beber.

Esto nos deja un pequeño 2,5% de agua dulce, que aún nos parece más pequeño cuando aprendemos que el 70% de la misma está congelada o en forma de nieve. El 30% restante corresponde casi en su integridad a las aguas dulces subterráneas, dejando solo un porcentaje ínfimo a las aguas de nuestros ríos y lagos. 

De toda esta agua dulce, se calcula que un 1% únicamente es el agua potable disponible en el planeta. Lo que nos hace pensar que en realidad el equilibrio es bastante delicado. 

Esta agua potable proviene sobre todo de las aguas subterráneas que hemos mencionado, ya que más o menos el 50% de la población se abastece de estos acuíferos, en gran medida para el riego de cultivos. El problema no solo es que debamos reducir el consumo de agua de estos acuíferos, sino su fragilidad ya que son sensibles a muchas formas de contaminación.

Problemática del agua terrestre

Los problemas a los que se enfrenta el agua de nuestro planeta son ahora mismo graves y de diversa índole: al aumento de vertidos de plásticos al mar, que está formando verdaderos continentes flotantes y pasando por la cadena trófica hasta nuestros cuerpos, hay que sumar el calentamiento de sus aguas

Esto implica que especies adaptadas a unas condiciones concretas corren el peligro de desaparecer, llevándose consigo a las que dependan de estas como alimento. 

Por su parte, los acuíferos están siendo sobreexplotados en todo el planeta y, solo en España, el 40% está en peligro por contaminación. Esto es debido a la fertilización de las tierras de cultivo y a las filtraciones de los residuos del ganado, todo ello con nitratos. No se salva ninguna de nuestras cuencas y es necesario que la industria agropecuaria empiece a tomar medidas que palíen esta situación.

Cómo se distribuye el uso del agua potable en el planeta

Casi el 70% del agua que el ser humano toma de acuíferos, ríos y lagos (además de otros orígenes que representan un porcentaje pequeño del total, como las desaladoras) se destina a cultivos y ganadería

Tiene lógica, ya que se trata del sector responsable de nuestra subsistencia. Pero, viendo cómo son responsables de gran parte de la contaminación de las aguas subterráneas, queda claro que no se están implicando lo suficiente en el mantenimiento de nuestros recursos hídricos.

Las industrias de todo tipo son el siguiente actor en orden de agua consumida. Hablamos de algo menos de un 20%, sin embargo, existe la esperanza de que incorporen a sus procesos el tratamiento y la reutilización (para reducir el consumo de agua) como algo estructural y extendido a lo largo del planeta. 

Por último, el consumo humano representa cerca de un 10%. El AQUASTAT (Sistema mundial de información de la FAO sobre el agua en la agricultura) nos proporciona estos datos con los que hacernos una idea global sobre el consumo de agua en el mundo.

Estas cifras son medias obtenidas de la suma de diferentes regiones que presentan llamativas diferencias entre sí. No todas las zonas de nuestro planeta son ricas en agua ni tienen fácil acceso a la misma (pensemos en el norte de Europa o Japón, por ejemplo). Las zonas desérticas como Mongolia, por ejemplo, y las más pobladas como China representan porcentajes de extracción de agua mayores. 

Queda mucho por hacer para salvar nuestros recursos hídricos, pero gobiernos y organizaciones se implican para lograr este reto vital para la salud del planeta. Aprendamos a respetar el agua y aportemos nuestro grano de arena a esta lucha.

Fuentes: 

-https://es.unesco.org/themes/water-security/wwap/wwdr/2020

-https://agua.org.mx/en-el-planeta/

-https://www.fundacionaquae.org/cantidad-de-agua-potable-fuente-de-vida/

-https://www.eldiario.es/sociedad/acuiferos-espana-contaminacion-residuos-industria_1_1420052.html

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