La calidad de nuestra agua del grifo es indiscutible (se somete a múltiples controles que así lo garantizan). Por eso mismo son muchos los que desearían beberla como alternativa al agua embotellada. Pero no lo hacen porque no cuentan con un filtro de carbón activado para agua y por tanto su olor o sabor no es el que están buscando. 

Para esta parte de la población, los filtros de carbón activado constituyen un sistema idóneo con el que seguir bebiendo agua del grifo económica y sostenible. Y todo ello con la ventaja de obtener las propiedades organolépticas deseadas.

Aunque no son un sistema especialmente novedoso, lo cierto es que muchos desconocen cuál es el mecanismo que permite su funcionamiento. Y más aún cómo hacen para que el agua potable del grifo mejore su sabor tras su filtrado. Os explicamos cómo consiguen este efecto.

¿Qué es el carbón activado?

El carbón activo es un adsorbente, con d. Es decir: una materia que tiene la capacidad de retener en la superficie tanto partículas sólidas como líquidos o gases. Si lo viésemos al microscopio, nos encontraríamos con multitud de microporos que facilitan la filtración. Además de utilizarse para filtrar el agua potable o incluso el aire, tiene usos médicos, medioambientales (para la limpieza de vertidos) e higiénicos, entre otros.

En muchos sistemas de filtración, el carbón activo actúa como medio filtrante. Deja pasar el agua limpia y retiene en la superficie los elementos indeseados.

El carbón activado en origen suele ser alguna materia vegetal sometida a diferentes procesos que la convierten en una especie de arena o polvo muy fino de color negro. Estos procesos consisten básicamente en:

  • Pirólisis (calentamiento a temperaturas muy altas sin presencia de oxígeno de modo que tan solo quede carbón como residuo).
  • Posterior exposición a temperaturas muy altas mezclado con agentes activadores.  

Cómo funcionan los filtros de carbón activado

El funcionamiento de estos dispositivos es realmente sencillo: el agua potable que normalmente sale por nuestros grifos, pasa por estos dispositivos. Al pasar, los microporos del carbón activado atrapan moléculas y sustancias que afectan al olor y sabor. 

En la región mediterránea, el agua que bebemos es de las denominadas “duras”. Eso significa que tiene altos niveles de sales de magnesio y calcio (y otros minerales). Estas sales, presentes de manera natural, interactúan con el cloro con el que se garantiza la salubridad del agua. Esto es lo que afecta a su olor y sabor. 

Pero pensar que esas sales le restan calidad al agua del grifo es erróneo. Al contrario, al beberla estamos aportando a nuestro cuerpo oligoelementos necesarios (el calcio, por ejemplo, es necesario para nuestros huesos). 

Estos sistemas de filtrado conviven con otros como los de ósmosis inversa, más caros, difíciles de mantener y complejos de instalar. Además, la ósmosis provoca un elevado desperdicio de agua en contraposición a los filtros de carbón activado. El funcionamiento de estos no produce desperdicio de agua, esto es lo que les convierte en una alternativa perfecta para disminuir nuestra huella hídrica consumiendo agua de sabor impecable.

Sistemas de filtrado de carbón activado de Tuawa

En Tuawa hemos creado dos sistemas de filtrado de agua potable que te ayudarán a mejorar su sabor y a disminuir el consumo de envases de plástico, al no necesitar más agua embotellada. Para ello contamos con la experiencia de BRITA, muy popular por sus jarras y filtros para el grifo y verdadera experta en mejorar el sabor del agua. 

Por un lado, contamos con el sistema mypure CB,el filtro de carbón activado que proviene de la cáscara de coco natural, y que consigue reducir casi a la práctica totalidad la cantidad de cloro y de sustancias que modifican el sabor del agua. Con este filtro no hay desperdicio de agua y se consiguen mantener minerales beneficiosos para la salud. 

La otra opción disponible es el sistema mypure Pro X2, que funciona en dos fases diferenciadas: en la primera se produce un intercambio de iones que reduce el contenido en cal y en metales que pueden migrar al agua a través de la instalación interior de su hogar si el mantenimiento es deficiente. En la segunda fase (la del carbón activado obtenido a partir de la misma materia prima que el anterior), bajamos el cloro y todo aquello que afecta al sabor y olor, además de impurezas, pesticidas o residuos químicos.

Además, cuentan con diferentes planes de contratación (Tuawa Joven, Familia o Senior) a través de los cuales puedes hacerte con ellos y que se adaptan a distintas necesidades, ahorrando preocupaciones, tiempo, dinero y cuidando del medio ambiente. 

Ambos sistemas de filtrado son fáciles de instalar (bajo la pila). Tanto que hacerse con la ayuda de un vídeo tutorial. Eso significa que no implica la necesidad de hacer obras ni grandes esfuerzos. Aun así, Tuawa ofrece la posibilidad de enviar técnicos especializados que realizarán esa labor en poco tiempo. Por estos motivos y sobre todo porque te olvidarás de las molestias de comprar agua embotellada, te recomendamos probar con Tuawa. 

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