Hoy hablaremos de agua filtrada, pues según un estudio de Global Footprint Network, los recursos naturales necesarios para alimentar y sustentar las actividades de los seres humanos se incrementan año tras año. Si los habitantes de la tierra dispusiésemos de un presupuesto anual de consumo de recursos, podríamos decir que en el mes de julio el saldo disponible es cero.

Agua Filtrada

Evidentemente, nuestra actividad cotidiana no se detiene en dicho mes, y por tanto nuestro consumo sigue creciendo, generando una deuda cada vez más grande con las generaciones futuras y comprometiendo nuestra sostenibilidad. WWF calcula que, en la actualidad, el ser humano requiere los recursos naturales que generarían 1,75 planetas al año para vivir, mientras que el índice de agua dulce de planeta vivo muestra una disminución del 83% desde 1970.


El beneficio del Agua Filtrada para la Huella Hídrica

Existen distintos indicadores que sirven para medir de una forma directa o indirecta el consumo de recursos del ser humano y su actividad contaminante, uno de ellos es la huella hídrica, que se define como el volumen de agua dulce empleada para producir bienes y servicios, es decir el agua que consumimos a cambio de disfrutar de un producto. La huella hídrica puede emplearse en nuestro día a día, como un indicador muy sencillo y puede ayudarnos a tomar conciencia de la idoneidad de nuestros hábitos. Por ejemplo, en el ámbito familiar podemos definir una estrategia para tratar de minimizar nuestros impactos en el medio ambiente dentro del ámbito alimentario.

Nuestra huella hídrica alimentaria empieza a constituirse con las decisiones que tomamos al llenar nuestro carro de la compra, es en ese preciso momento donde debemos tomar conciencia de qué alimentos nos benefician tanto a nosotros como al medio ambiente y contribuir de un modo activo con la sostenibilidad. Una de esas decisiones a las que nos enfrentamos es la compra de agua embotellada. Según un estudio de More than Research sobre penetración de las diferentes fuentes de consumo de agua en el hogar, un 64% de la población bebe habitualmente agua embotellada. Una publicación de la Universidad de Queensland, expone que la huella hídrica para producir 1,5 litros de embotellada es de 6 litros. Es decir, por cada litro de agua embotellada que bebes, precisas de otros 4 litros para producirla, embotellarla y transportarla. Adicionalmente se generan envases plásticos que en el mejor de los casos se reciclan y en el peor acaban en vertederos ilegales o en el mar.


Agua Filtrada de Filtros

Otra parte de la población ha optado por filtros de agua basados en ósmosis inversa que, si bien presentan ventajas desde el punto de vista del sabor, comodidad e inmediatez en su consumo, devienen también una serie de aspectos negativos que aconsejan aparcar su uso. Uno de los principales es la huella hídrica desproporcionada que se genera, derivada del propio proceso de osmosis que desecha una gran parte del agua y acaba en la red de alcantarillado.

Aunque los fabricantes señalan una ratio de 1 a 4 litros desperdiciados por cada litro disponible para beber, la realidad es que esta cifra suele ser mayor, ya que este dato solo se da en las mejores circunstancias (membrana nueva, presión adecuada, etc…). Así, situaciones en las que el agua desechada alcanza los 10 litros por litro de agua dispuesta para consumir son bastante habituales, pudiendo alcanzar los 30 litros rechazados en caso de un mantenimiento no adecuado del equipo. Otros aspectos que aconsejan aparcar el uso de los filtros de agua basados en ósmosis inversa son:

  • Elevado coste de los equipos tecnológicamente fiables.
  • La complejidad en su instalación, ya que requieren en su mayoría de una toma de luz. Si no se dispone de ella cerca del fregadero deberá de realizarse una instalación eléctrica, con el mayor desembolso que ello conlleva para el consumidor.
  • Mantenimientos más complejos, con varias etapas de filtración y componentes eléctricos.
  • Equipos voluminosos que ocupan la mayor parte del espacio que hay debajo del fregadero.
  • Peligros en la salud consecuencia de un mal mantenimiento, ya que la inmensa mayoría de estos sistemas de filtración almacenan el agua en depósitos una vez tratada, donde la presencia de cloro se ha eliminado y por tanto pueden proliferar colonias de microorganismos.
  • Eliminación de minerales y sales beneficiosas para el organismo, que pueden requerirnos suplementaciones en nuestra alimentación, como alimentos con calcio añadido,
  • Peligro de corrosión, ya que el proceso de tratamiento disminuye el PH del agua.
Grifo de Agua Filtrada

Agua Filtrada de TUAWA

Por último y en línea con la temática central de este post, desde Tuawa recomendamos que, dentro de las medidas para tratar de reducir la huella hídrica en nuestro ámbito familiar y cotidiano, se opte y fomente el uso del agua del grifo para beber, evitando desperdicios derivados del embotellamiento y el desecho en el caso del agua osmotizada. Para el caso de querer mejorar el sabor del agua y olor de la misma, recomendamos que se apueste por soluciones amigables con el medio ambiente, como son los filtros de carbón activado exclusivos de TUAWA, sin desechos de agua, fabricados bajo los máximos estándares de calidad y tecnológicos de BRITA y adaptados a las características intrínsecas del agua de la vertiente mediterránea, perfectamente conocidas gracias a los más de 130 años de experiencia de GLOBAL OMNIUM en el abastecimiento de agua potable.

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