Hidratación en el deporte: beber antes y durante el entrenamiento

hidratarse antes y después del deporte

¿Sabías que más de la mitad de nuestro peso es agua? Este porcentaje puede variar en relación al peso y edad de cada persona, aun así, es un elemento que está presente en nuestra piel, sangre, músculos… En definitiva, podríamos decir que… ¡Somos agua! Entendemos entonces la importancia de esta sustancia en nuestro cuerpo. 

La hidratación en el deporte es esencial. Una correcta hidratación nos puede ayudar a mejorar el rendimiento durante nuestros entrenos. Pero… ¿Cuándo debemos de tomar agua? A todos nos entran dudas de si es bueno tomar agua antes de hacer deporte, o si existen beneficios de beberla durante el ejercicio. Sea el momento que sea, te contamos los beneficios del agua en deportistas y cuándo tomarla. 

Beneficios de tomar agua y hacer ejercicio

¿Sabías que nuestros músculos están compuestos entre un 70 y un 75% de agua? El entrenamiento físico y la hidratación van de la mano. Aquí van unos cuantos beneficios de tomar agua antes, durante y después del ejercicio. 

Es fundamental aportar a nuestro organismo una correcta hidratación. Son numerosos los estudios en los que se demuestran los beneficios e importancia de beber agua. La propia Organización Mundial de la Salud recomienda un consumo de dos litros de agua diarios. 

Tomar agua durante el ejercicio alivia la fatiga

La ingesta de agua ayuda a nuestro organismo a deshacerse de las toxinas. Cuando nuestros niveles de agua son escasos, nuestro corazón hace un sobreesfuerzo para bombear la sangre oxigenada a todas las células y otros órganos principales. 

Por lo que una hidratación deficiente nos provocará una fatiga constante que disminuirá nuestro rendimiento durante el entrenamiento. Consumir suficiente agua diariamente mejora nuestra circulación teniendo un impacto positivo sobre nuestra salud. 

Podemos llegar a niveles de deshidratación a consecuencia de la sudoración por lo que el consumo de agua durante el ejercicio nos ayuda a equilibrar nuestros electrolitos y llevar los nutrientes valiosos y oxígeno a todo nuestro cuerpo. 

Tomar agua estabiliza los latidos del corazón

Como hemos comentado, tomar agua alivia la fatiga. Esto se debe a que nuestro corazón no tiene que hacer un sobre esfuerzo constante para bombear la sangre. Con ello estabilizamos los latidos cardiacos y reducimos la presión arterial. Evitamos las enfermedades cardiovasculares y un menor riesgo de imprevistos cardiacos durante la práctica deportiva.

El agua durante el ejercicio regula nuestra temperatura corporal

La ingesta de agua regula la temperatura de nuestro cuerpo. Cuando nuestra temperatura está regulada nos sentimos con más energía para afrontar todas las actividades de nuestro día a día. 

Además, tener una temperatura corporal estable nos ayuda a mantener nuestras articulaciones y músculos lubricados. Esta lubricación evitará que tengamos calambres y posibles lesiones durante nuestros entrenamientos y que nos podamos mover con libertad disfrutando del ejercicio. 

Mejora nuestra mente

Ya te hemos contado que el 60% de nuestro cuerpo está compuesto por agua, pues vamos más allá: el 85% de nuestro cerebro también es agua. La deshidratación puede provocar que la cantidad de oxígeno que le llega a nuestro cerebro se reduzca. Esto se traduce en fatiga. El agua nos ayuda a estar más atentos con los estímulos que nos rodean. Un consumo de agua antes de entrenar en deportes que requieren mayores niveles de concentración (fútbol, tenis o voley) nos ayudará a interpretar e interactuar mejor con los estímulos que nos rodean.

Entonces, ¿es mejor beber agua antes, durante o después del ejercicio?

Se ha comprobado que el rendimiento físico disminuye cuando nuestros niveles de agua están por debajo del 2 y el 3% de nuestro peso corporal. Nuestro rendimiento puede empeorar entre un 10 y 20% y aparecer síntomas como el cansancio o la confusión.

La deshidratación afecta directamente a nuestro rendimiento deportivo: 

  • La obtención de energía aeróbica por el músculo es insuficiente. 
  • Disminuye la fuerza al aumentar la fatiga. 

La respuesta más evidente es que debemos de tomar agua durante todo el día. Como hemos visto, la hidratación es fundamental para que nuestro organismo funcione de manera óptima. Pero sí que existen algunas pautas que se recomiendan respecto al consumo de agua en deportistas.

Toma de agua antes del ejercicio 

Entre una o dos horas antes del ejercicio ingiere alrededor de medio litro de agua. Esto asegurará una hidratación adecuada para comenzar la actividad física al aumentar la temperatura corporal y disminuir la percepción del esfuerzo. Es decir, tendrás un plus de energía para hacer tus series.

Toma de agua durante el ejercicio

Toma agua durante toda la actividad física, eso sí, en traguitos pequeños y en intervalos regulares. Esto compensará los líquidos perdidos durante la sudoración y a mantener nuestros niveles de glucosa en sangre. 

Toma de agua después del ejercicio 

Una vez finalizada nuestra rutina de ejercicios, lo mejor es reponer líquidos. Así que al terminar comienza a hidratarte para recuperar esos electrolitos perdidos.

Bebe agua de manera sostenible 

La actividad física se debe de llevar a cabo de forma diaria. Al ser actividades que realizamos fuera de casa, la mejor forma de llevar nuestra dosis de hidratación es a través de botellas reutilizables personalizadas. La manera más sostenible de llevar agua al gimnasio, a nuestros paseos por la montaña o a nuestras salidas de running. 
Además, con nuestro filtro de agua para casa no necesitarás comprar ni almacenar botellas de plástico, y siempre tendrás agua lista para consumir en casa. Si instalas en casa un filtro Tuawa, tendrás agua ilimitada, ahorrarás plástico y disfrutarás de un agua sin sabor a cloro 100% sostenible.

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